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La revolución silenciosa

Hace años que en el interior del país se han despoblado sin prisa, sin pausa pero con mucha pena, varios sitios que supieron de desarrollo, trabajo y crecimiento.

  La difusión de los cultivos transgénicos, la siembra directa y la agricultura de vasta escala hicieron el resto: Escasez de los puestos de trabajo rural y migración, y para algunas prácticas muy discutibles lo conveniente ha sido que no hubiese Seres Humanos viviendo cerca.

   En algún momento la voluntad de algunos confrontó esta tendencia, los habitantes de los pueblos reclamaron ayuda, y por decir una fecha y un comienzo, a fines de 1999 la geógrafa y socióloga Marcela Benítez fundó la Asociación Civil Responde, que mediante equipos multidisciplinarios, voluntarios y la ayuda de grandes empresas mantiene proyectos en todo el ámbito nacional, mediante un criterio elaborado científicamente, según reza su página de Internet www.responde.org.ar.

   El ámbito más acotado pero muy rico socialmente de la provincia de Buenos Aires ofrece buenos ejemplos a seguir, con el trabajo de la ONG Proyecto Pulpería, cuya propuesta es trabajar sobre pueblos de muy pocos habitantes revalorizando los viejos almacenes, las escuelas y los clubes como motores de progreso y desarrollo. Fundada por el periodista Leandro Vesco, su esposa Soledad Bastida y compuesta por varios adherentes a lo largo de la provincia, ya cuenta en su haber varias campañas exitosas en los pueblos de Erize, Leubucó, paraje Krabbe, El Pensamiento y Esteban Gascón, difundidas mediante sus plataformas de Facebook y Twitter.

Repoblamiento en Esteban Gascón

 

Esteban A. Gascón es un pueblo del partido de Adolfo Alsina (Cabecera Carhué) que se encuentra cerca del límite con La Pampa, que contaba con poco más de cien habitantes. Todo comenzó con una convocatoria formulada  por Proyecto Pulpería para establecer una biblioteca, centro cultural y pulpería anexa, esta última manejada por el propietario del lugar quien cedió para uso público el resto de la propiedad.

   A las gestiones del delegado municipal de entonces, Nestor Martín, se sumó la iniciativa del ganadero local Gregorio Aberasturi, entonces se pusieron en comodato diez propiedades para recibir a nuevos pobladores, mientras el pueblo se preparaba no solo con Internet, también con servicios básicos. Hubo casi 40.000 solicitudes, lo que demuestra una tendencia, pero solo pudieron acceder los que podían autosustentarse en el lugar. Entre ellos, un matrimonio de Florencio Varela, con oficios de herrería y repostería, y otro de Merlo, docentes de música y agricultores orgánicos.

   Todas estas acciones son posibles por la unión de iniciativas, apoyo oficial (Local o regional) y ayuda solidaria.  La imaginación lleva a pensar cuantos pueblos se podrían poblar solo con la mitad de las solicitudes mencionadas anteriormente.

   Ahora se trata de lograr algo parecido en Faro, cerca de Coronel Dorrego, donde se trata de evitar que se cierre la escuela por falta de alumnos.

 

Cambio Rural

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) desarrolla hace más de veinte años el programa Cambio Rural, mediante el que se promueve la agricultura familiar, la pequeña empresa agropecuaria, el desarrollo regional y el cuidado del medio ambiente.

   En los últimos años el programa ha tomado nuevos bríos y se pueden ver sus actividades y logros en el partido de Las Flores y en los alrededores de Tandil (Gardey, Fulton, Est. Vela).

   Si a todo lo expuesto se suma la expansión de la Hidroponia y la Permacultura (Que se puede observar en todo o en parte en algunos de los emprendimientos mencionados), se puede percibir una revolución silenciosa contra la degradación del ambiente, la malversación de los alimentos y la despoblación del territorio. Quien haya visto el documental de Rebeca Hosking Una Granja para el Futuro verá una respuesta local a lo que se plantea allí, y con mucha variedad. Una revolución silenciosa que se hace sin prisa, sin pausa, pero con esperanza y alegría.

2017-12-20

Por Gabriel Garcia Justo